Suiza panorámica, en tren

Suiza, ese pequeño país percibido como uno de los más desarrollados del mundo y conocido por sus navajas, chocolates, quesos, relojes y bancos también es famoso por sus ferrocarriles, en torno a los cuales gira gran parte de su turismo.

Esta montañosa nación del centro de Europa es interesante en cualquier estación del año, pues además de esos maravillosos paisajes alpinos nevados y las excelentes estaciones de esquí de las que se puede disfrutar en invierno, el país organiza distintos festivales y eventos culturales a lo largo y ancho de su geografía, en sus cuidadas ciudades, cuya limpieza merecería una mención aparte.

Conocedores del encanto y las posibilidades que su cultura y entorno poseen para el turismo, los suizos han desarrollado formas de disfrute de su pintoresco país basadas en el transporte público, un medio a través del cual sería posible recorrer cualquier rincón de su geografía.

El Swiss Travel System ha creado diversas rutas escénicas con las que conocer el país gracias a sus autobuses, barcos y trenes y, siguiendo con la temática del ferrocarril, en Elitetravel hemos elegido este transporte en su versión panorámica para recorrer Suiza por lo característico de algunas de sus rutas, que permiten al turista disfrutar de los Alpes mientras degusta, por ejemplo, un delicioso chocolate caliente sentado a la mesa en el vagón restaurante.

El Glacier Express recorre una de estas rutas recomendadas para disfrutar de Suiza. Este tren blanco y rojo que atraviesa la Cordillera de los Alpes pasando por 91 túneles y 291 puentes, mostrando la magnificencia de este entorno natural gracias a sus ventanas panorámicas que llegan hasta el techo.

Por este medio, el turista podrá disfrutar de la Engadina, con sus tradicionales casas decoradas con esgrafiados, las fortalezas del Domleschg, la garganta del Rin el puerto de Oberalp (de 2033 metros de altitud) o el monte Cervino, entre otros lugares emblemáticos del país.

La travesía del Bernina Express puede ser, por su parte, una de las más espectaculares, pues une el frío norte del país con el cálido sur, superando cada pendiente sin problema alguno.

La locomotora guía a esta bestia de las montañas mientras serpentea por detrás del Ospizio Bernina (2253 metros), sube hacia la Engadina y desciende posteriormente por el valle de Poschiavo, hacia la Valtelina italiana.

Este tren supera en su ruta pendientes de hasta un 70 por mil y sus líneas del Albula y del Bernina entre Thusis y Tirano son Patrimonio Mundial de la UNESCO debido a sus atracciones turísticas.

Si estos recorridos se le quedan cortos, la línea GoldenPass le trasladará de la más pura tradición de Suiza Central al encanto francés del lago Lemán en apenas cinco horas que dedica a recorrer desde los lagos de Alpnach, Samen y Lungern hasta Montreux, en el suroeste del país.

A lo largo de estas cinco horas de viaje, disfrutará de Brienz y del lago que recibe el mismo nombre, del lago de Thun y de las preciosas casas rústicas del Simmental, así como de la casa de madera más grande del país (el Grand Chalet), que se sitúa en Rossinière.

Finalmente, el Wilhem Tell Express conecta dos de las regiones más atractivas del país alpino: Suiza central y el Tesino empleando una combinación de barco y ferrocarril.

Esta ruta, que permite pasear en barco por el lago de Lucerna, se retuerce en su versión terrestre desde los 440 metros sobre el nivel del mar hasta los 1.100 para después desaparecer en el túnel de San Gotardo, que tiene 15 kilómetros de largo y tras el cual alcanza el lado soleado de los Alpes. Esta ruta y sus misterios se pueden descubrir, también, en sentido inverso, terminando este recorrido de cinco horas y cuarto en Lucerna-Flüelen con un paseo en barco.