Kameha Grand Bonn, diseño a orillas del Rin

Cualquier cosa puede ser transformada en una auténtica obra de arte en las manos de un artista. Pero si hablamos de Marcel Wanders, este concepto se desvirtúa alcanzando límites inconcebibles en la arquitectura contemporánea. La obra de arte de este genio holandés ha cobrado forma de hotel de lujo en las inmediaciones del río Rin, en la ciudad germánica de Bonn.  El Kameha Grand Bonn se creó para mostrarse al mundo como una exaltación del binomio perfecto que conforman el arte y el lujo. El hotel fue construido utilizando como base una planta geotérmica de Bonn, en un entorno ecológico donde se vislumbra el destello de sus cinco estrellas del lujo, que le convierten en el alojamiento perfecto.

El diseñador holandés ha creado este gran hotel pensando en los viajeros que eligen disfrutar al máximo de su estancia cuando están fuera de casa, con todas las comodidades y beneficios de hospedarse en un hotel de lujo donde reina el carácter artístico y de diseño del artista.  Todos los rincones han sido inundados de la imaginación del artista y de sus mejores diseños, en el que cada habitación es diferente y se cuidan al máximo los detalles.

El viajero que se hospeda en el Kameha Grand Bonn podrá disfrutar de los suculentos platos preparados por un gran chef, tratamientos de bienestar tradicionales así como tratamientos médicos innovadores con un efecto relajante, liberador, que busca el equilibrio en el cuerpo y la mente.

El paraíso habita dentro de este hotel de diseño.  La piscina climatizada en la azotea ofrece una vista panorámica única con vistas al Rin, una sensación de tener el mundo bajo tus pies mientras disfrutas del baño en cualquier época del año.

La experiencia de hospedarse en este hotel promete ser única, ideal para parejas o amantes del diseño dispuestos a dejarse mimar por todos los detalles del gran hotel.  A partir de 200 euros, podrás embriagarte en la experiencia de vivir en esta maravillosa obra de arte.  Un auténtico placer para tus sentidos.

Los caprichos de los famosos en los hoteles

La fiebre de la fama alcanza su máxima temperatura cuando se trata de los caprichos y antojos de los famosos y celebrities del panorama musical en los lujosos hotelesLas excentricidades colman sus demandas en los hoteles en los que se hospedan antes de cada actuación, con el fin de satisfacer sus extravagantes manías y deseos haciendo alarde de sus fortunas.

 

Mariah Carey sólo confía su descanso en sábanas de hilo, y en los hoteles pide que le coloquen al váter una tapa nueva, además de escuchar sólo su música y ver sus vídeos.  Por si fuera poco, tanto ella como su mascota suelen bañarse en agua mineral francesa.

Mientras que Mariah Carey duerme en sábanas de hilo, Jennifer López lleva sus propias sábanas allí donde va, aunque se trate del hotel más lujoso del mundo.  Además pide que las habitaciones sean decoradas con telas y ropa blanca, bajo una apariencia inmaculada.  Para mantener su figura, requiere de máquinas de deporte y nada de bollería y alcohol en el minibar.

Madonna, no podía faltar en la lista de rarezas.  Cuando se hospeda en un hotel, solicita que la habitación esté perfumada con rosas de color rosa y lirios, incluso en ocasiones manda decorar la estancia con sus propios muebles con los que viaja para sentirse como en casa.

Elton John, el que fuera íntimo de la reina del pop, ha llegado a solicitar una habitación de hotel extra con una temperatura de 16 grados, para llevar consigo sus adoradas gafas.

Miguel Bosé, en la última gira de su álbum “Papito” en Lima, pidió un suelo enmoquetado, un gran espejo de cuerpo entero, una mesa de planchar y un juego de toallas negro. Para dar su mejor nota en el concierto, pidió mucha agua mineral, cocacola regular y dietética, una botella de whisky etiqueta negra, quesos variados, carnes frías, fruta de temporada.

El cantante puertorriqueño Luis Miguel exige por contrato cortinas negras en su habitación que impidan la filtración de la luz mientras duerme, además de agua embotellada, bebidas energéticas, carnes frías, frutas, toallas blancas, tequila y vodka, un chef que le cocine exclusivamente comida turca y ensaladas exóticas.  Caprichos de los que disfrutar embriagado de un olor a vainilla con velas por toda la habitación.

El Hotel Palazzo Versace Macao, la nueva apuesta de la firma italiana

Versace continúa su aspiración por conquistar el sector hotelero. Al Versace Gold Coast de Queensland (Australia) inaugurado en el año 2000 y  el Palazzo Versace Dubai que verá la luz el próximo 2014, se suma un tercer proyecto hotelero de lujo con casino que abrirá sus puertas en 2017 en Macao (China). La ubicación del Hotel Palazzo Versace Macao corresponde una pequeña isla (Cotai) entre las islas de Taipa y Coloaene, una de las zonas más emergentes de China que crece a una velocidad de vértigo.  Una zona dedicada exclusivamente al turismo y al juego que atrae a millones de turistas de alto poder adquisitivo.